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ESTRATATEGIAS DE ILUMINACIÓN NATURAL I

ESTRATATEGIAS DE ILUMINACIÓN NATURAL I

sol veranoOrientación:

Debido a la utilidad de la luz solar directa, normalmente la orientación sur es la mejor en iluminación natural. La fachada sur de un edificio recibe luz solar con bastante regularidad a lo largo del día y del año. Esta luz solar adicional es especialmente bien recibida en invierno, cuando se agradece el calor que aporta. Los mecanismos de control solar son también más efectivos en esta orientación.

Iluminación por cubierta:

Excepto cuando se abre un patio de luz, solamente pueden disfrutar de huecos en cubierta los edificios de una planta  y los pisos superiores en los edificios con más plantas. Los lucernarios horizontales ofrecen dos ventajas importantes:

- Proporcionan una iluminación muy uniforme en grandes áreas del interior, mientras que la iluminación natural obtenida con ventanas se limita a unos cuatro metro de profundidad.

-Los huecos en un plano horizontal reciben mucho más luz que los situados en uno vertical.

Sin embargo, las claraboyas presentan dos inconvenientes importantes:

-La intensidad de luz es mayor en verano que en invierno, justo lo contrario de lo que se requiere.

-Es difícil proteger de la luz solar los huecos en el plano horizontal.

Por ello, en cubiertas suele resultar más adecuado abrir huecos en el plano vertical, en forma de lucernarios verticales o linternas.

formaForma:

La forma del edificio no sólo determina la existencia de huecos horizontales y verticales, sino también cuánta superficie en planta disfrutará de iluminación natural. Generalmente en los edificios en altura, una zona perimetral de 4,5 metros puede disponer de  buena luz natural, y los 40,5 metros siguientes, de iluminación natural parcial.

El atrio de los edificios contemporáneos es por lo general un espacio cerrado con temperatura próxima a la del interior. Por tanto, los edificios con atrio son homogéneos desde el punto de vista térmico y tienen mucha exposición a al a luz natural. La cantidad de luz disponible en la base del atrio depende de diversos factores: la reflectancia de sus paramentos y al geometría del espacio (proporción profundidad/anchura). Cuando el atrio es demasiado pequeño para considerarse espacio útil, se denomina patio de luces. Los atrios pueden iluminarse mediante fachadas acristaladas y lucernarios horizontales y verticales.

Planificación del espacio:

La planta libre es muy útil para hacer llegar la luz al interior. Las mamparas de cristal pueden proporcionar privacidad acústica sin bloquear la luz. Cuando se requiere también privacidad visual, pueden emplearse persianas venecianas o materiales traslúcidos, así como divisiones internas de vidrio por encima de la altura de los ojos. En ocasiones las particiones deben ser resistentes, al fuego, como las que limitan una vía de escape. En la actualidad están disponibles sistemas acristalados con una resistencia al fuego de dos horas.

Color:

Se deben utilizar colores claros tanto en el interior como en el exterior para reflejar más luz hacia el interior del edificio y hacerla llegar lo más lejos posible. Las cubiertas de colores claros ayudan a incrementar la luz que captan los lucernarios. Las ventanas adyacentes o opuestas a cerramientos de fachada de colores claros reciben mayor iluminación natural. Las fachadas claras son especialmente importantes en los núcleos urbanos para incrementar la disponibilidad de iluminación natural en los pisos inferiores y en las aceras.

Los interiores recubiertos con colores claros no sólo reflejarán la luz mayor profundidad en el interior del edificio, sino que también la difundirán, reduciendo las sombras oscuras, el deslumbramiento y los contrastes de claridad excesivos. Las superficies reflectantes son, por orden de importancia, el techo, la pared del fondo, las paredes laterales, el suelo y el mobiliario. El techo debería tener el factor de reflexión más alto posible. El suelo y mobiliario, como los reflectores secundarios, pueden tener factores de reflexión bajos (acabados oscuros).

Huecos separados para vistas e iluminación natural:

Deben utilizarse ventanas altas, lucernarios verticales o claraboyas para conseguir una iluminación natural óptima, y ventanas a la altura de los ojos para difrutar de las vistas. En el primer caso, el acristalamiento debe ser claro o espectralmente selectivo para aprovechar al máximo la iluminación natural. El acristalamiento para vistas es más flexible, pudiendo utilizarse vidrios tintados o reflectantes para controlar la ganancia térmica y el deslumbramiento.

 

 

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Arquitecto

Arquitecto, especializada en diseño

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