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El clima de la vivienda: el papel del aislamiento térmico

El clima de la vivienda: el papel del aislamiento térmico

Un aislamiento adecuado permite obtener una temperatura interior grata y estable. Protege contra el frío y el calor sofocante. Si las ventanas y paredes no están bien aisladas, es difícil mantener una temperatura interna constante de 20-24ºC, en inviernos fríos o veranos calurosos. Ni siquiera una calefacción o refrigeración muy intensa (y costosa) puede eliminar las desagradables corrientes de aire ocasionadas por las diferencias térmicas.

Cosas que debemos tener en cuenta

perdida calor-A igualdad de confort la mejor solución es la más simple y si además es sana para el planeta, mucho mejor. A esta simplicidad se llega a través del conocimiento y la buena utilización de los elementos reguladores del clima y de las energías renovables.

-La condensación debe evitarse porque puede crear las condiciones de humedad que fomentan la aparición de mohos y hongos. Las toxinas desprendidas por algunos hongos pueden provocar reacciones alérgicas.

-El aislamiento y la ventilación controlada son clave para mejorar el ambiente interior. Los usuarios de casas pasivas correctamente aisladas y ventiladas están más satisfechos con su nuevo ambiente interior que con el de la vivienda tradicional en que habían residido.

-El aire fresco también mejora la calidad deficiente del aire interior, que puede ocasionar jaquecas e incomodidad y dificultar la concentración.

-Durante los fríos meses invernales, 5 minutos (con los radiadores apagados) pueden bastar para una renovación total del aire; mientras que en días estivales de calor y sin viento, pueden necesitarse 30 minutos.

-La eficiencia energética en edificios, incluyendo el uso de los sistemas de aislamiento, se compone de tecnologías que ya están disponibles y guardan el mayor potencial de ahorro “rentable”. Los sistemas y productos son bien conocidos y han demostrado su eficacia. En otras palabras, la eficiencia energética es una fruta al alcance de la mano, y lista para ser cogida.

energíaEl aislamiento ahorra energía

El aislamiento es una de las medidas más rentables para reducir la demanda de energía.

Un buen aislamiento cumple la doble función de mantener el edificio aislado del frío, y evitar que el edificios se convierta en una sauna. El aislamiento impide que el calor entre en el edificio a través de las cubiertas y las fachadas, y por lo tanto reduce la necesidad de aire acondicionado.

Aislamiento

Hemos visto que, gracias a la piel, el organismo humano se comporta de modo que la pérdida de energía con el medio que le rodea tiende a cero.

La tecnología de la construcción aún no ha avanzado lo suficiente para conseguir una envoltura a los edificios que funcione tan eficazmente, pero sí disponemos de mecanismos que utilizados conjuntamente nos permiten regular de modo bastante satisfactorio los intercambios de energía con el ambiente exterior. Otra necesidad que podemos tener, sobre todo en las ciudades, es impedir la entrada en la vivienda de ruidos molestos. Uno de estos medios eficaces que podemos emplear es el aislamiento.

Como su nombre indica el aislamiento es una barrera que aísla, que dificulta el paso a través de ella de calorías cuando se trata de aislamiento térmico y de sonidos cuando hablamos de aislamiento acústico.

A partir de este momento trataré ambos tipos de aislamiento por separado para facilitar su análisis, sin olvidar que en el diseño del edificio se deben contemplar conjuntamente.

La mayor dificultad con la que me he encontrado al hacer este trabajo es seleccionar qué información incluyo en él. En este apartado del aislamiento voy a limitarme a dar una visión del aislamiento térmico desde el punto de vista de la arquitectura bioclimática exclusivamente y diferenciar los aislantes dañinos para el medio ambiente de los sanos.

Un buen aislamiento debe evitar los puentes térmicos y aún así no asegura por sí solo el confort ni el ahorro energético si no va acompañado de otra serie de medidas como es tener un buen diseño, que permita la captación de energía solar, su almacenamiento en invierno y su disipación en verano.

Para que un aislamiento térmico funcione bien hay que tener en cuenta dónde se coloca y cómo funciona. Cuando hablábamos de los tipos de transmisión del calor, observábamos que existen cuatro modos: conducción, convección, cambio de estado y radiación.

Los aislantes térmicos suelen ser materiales con valores de conductividad térmica muy bajos. La velocidad de propagación del flujo térmico en los gases en reposo suele ser bajísima. Este hecho se aprovecha en aislamiento y muchos materiales aislantes están formados por pequeñas células que contienen en su interior algún tipo de gas, generalmente aire.

La trasmisión del calor

Hemos de añadir que no sirve de nada la colocación de un buen aislante si se dejan puentes térmicos que permitan la fuga de calorías a través de ellos.

La transmisión de calor por convección necesita de un fluido en movimiento. En un cerramiento esto solamente ocurre en el caso de cámaras de aire ventiladas.

Las cámaras de aire ventiladas tienen la ventaja de eliminar los problemas de humedades que con tanta frecuencia se dan en Galicia, pero es preciso asegurarse de que el material aislante no deje espacios sin cubrir que actúen como puentes térmicos.

La transmisión de calor por cambio de estado se puede dar en el interior de los cerramientos cuando existen humedades en ellos y el agua se evapora enfriándolos. Estas humedades pueden tener varias causas que habría que prever en el diseño del edificio:

-punto de rocío: deberá calcularse para que coincida por la parte exterior del aislamiento y su evaporación no enfríe el interior.

-humedades ascendentes por capilaridad provenientes del subsuelo: debería hacerse una barrera continua de impermeabilizante, por ejemplo de polietileno.

-agua de lluvia: empleo de materiales que “respiren” para permitir la evaporación, como los revestimientos de morteros de cal. En casos desesperados puede hacerse una cámara de aire ventilada como mencionamos antes.

-edificaciones a media ladera: en este tipo de edificios siempre debe hacerse un drenaje que recoja el agua que baja ladera abajo y la aleje del edificio.

La transmisión de calor por radiación no necesita soporte material, se puede transmitir en el vacío, pero sí precisaría que dicha radiación pudiese penetrar en el material. La radiación solar calienta únicamente la superficie de los cerramientos, no tiene mayor poder de penetración. La superficie de los materiales expuestos al sol se calienta y por conducción, de molécula a molécula se va transmitiendo el calor hacia el interior.

Colocación del aislante

En cuanto al aislamiento térmico, su ubicación, es decir, si debe colocarse hacia el interior del edificio o cerca del exterior, equivale a decidir si se aprovecha la masa térmica de los muros como almacén de calor y elemento modulador térmico o no. Vamos a analizarlo:

Aislamiento térmico colocado hacia el interior:

aislamientoNo aprovecha la masa térmica de los materiales de construcción que forman la envoltura del edificio. Éste se calienta muy rápidamente si se dispone un foco de calor en el interior, porque el aislante impide que se caliente la cáscara exterior, con lo que todo el calor queda dentro. Del mismo modo se enfriará rápidamente al apagarse porque no dispone de calor acumulado.

Pueden emplearse materiales de cerramiento ligeros y puede haber un aprovechamiento de la radiación solar por medio de colectores solares. También pueden colocarse masas sólidas o un depósito acumulador lleno de líquido en el interior que se calientan con el sol y se convierten en sistemas radiantes cuando baja la temperatura.

Un edificio de masa térmica baja que no cuente con un sistema de regulación térmica puede resultar incómodo. La energía contenida en la radiación solar que entre por las ventanas orientadas al sur, calentará rápidamente esa zona pudiéndose alcanzar temperaturas excesivas. Puede hacerse imprescindible proyectar algún sistema de ventilación.

A su vez, en las noches de invierno la baja inercia térmica hará bajar rápidamente las temperaturas y será necesario algún sistema de calefacción.

En general este sistema de aislamiento en el interior es adecuado en edificios de uso intermitente como teatros o viviendas de fin de semana, en los que no resulta rentable calentar para dos días la gran masa térmica de la envoltura que va a ir enfriándose lentamente el resto de la semana.

Aislamiento térmico colocado hacia el exterior:

Está indicado en edificios de uso habitual. Pueden emplearse en el interior materiales de construcción con una gran inercia térmica, por ejemplo cerámicos de cierto espesor que se calientan lentamente y a su vez se enfrían también con lentitud irradiando al ambiente el calor que albergan, por lo que pueden actuar como acumuladores de calor que van cediendo lentamente cuando cesa la fuente de calor. Son excelentes acondicionadores térmicos.

Disponer de una gran masa térmica dentro del aislamiento permite almacenar durante el día una gran cantidad de energía procedente de la radiación solar que entra por las ventanas orientadas al sur. A su vez esta gran cantidad de calor acumulado se irá cediendo al ambiente cuando llega la noche y en los días nublados. Un sistema bien diseñado y aislado puede acumular calor suficiente para que a lo largo de cinco días nublados sucesivos solamente baje la temperatura interior en 2º C.
Además la enorme masa térmica que proporciona la tierra que rodea al edificio, lo protege de las heladas y de las dilataciones y contracciones térmicas producidas por las variaciones bruscas de temperatura del exterior.
Queda añadir que no podemos olvidar que debe aislarse la solera del edificio, en especial en zonas húmedas en las que el terreno está frecuentemente empapado y el agua del terreno atrapa el calor del edificio.

Sobre el Autor

Arquitecto

Arquitecto, especializada en diseño

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Comentarios (1)

  • Wilmer

    Consulta: Soy de Maracaibo, Venezuela. Aquí no hay cambio de estaciones, solo dos periodos: lluvioso y seco. En ambos periodos las temperaturas sobrepasan los 30°C, algunos meses puede pasar los 39°C. En su mayoría las construcciones son de concreto armado en los techos y paredes de bloques de cemento o arcilla.

    La sensación de calor en el interior de las viviendas es insoportable. El costo de los enfriadores de aire se ha hecho inalcanzable para la mayoría. Solo queda aislar, para lo cual pienso que lo mejor es aislar desde el exterior. ¿Que materiales podría utilizar para un buen aislamiento contra el calor?

    Gracias

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