Tu estás aquí.Incio » Arquitectura » Clima interior de la vivienda

Clima interior de la vivienda

Clima interior de la vivienda

Hoy hoy os voy a explicar los factores que influyen en la temperatura interior de nuestras viviendas.

El ambiente interior es muy importante para la salud y el bienestar. Damos por sentado que el hogar es un espacio cálido y seco, pero los hogares fríos y húmedos siguen abundando y poniendo en peligro la salud de muchas personas.

El interior del cuerpo humano debe estar a 37º C. y para mantener dicha temperatura ajusta sus procesos metabólicos generadores de calor interno y regula las pérdidas de calor a través de los capilares de la piel. De este modo puede adaptarse a condiciones climáticas muy variables sin que ello signifique que se encuentre cómodo.

Factores que determinan el clima:

El clima es una magnitud compleja en la que intervienen diversos factores que se relacionan entre sí. De la integración de todos ellos se puede lograr un entorno climático confortable. Aunque cada persona es diferente se han estudiado los márgenes de los factores climáticos en los cuales la gran mayoría de las personas se encuentran cómodas.

Temperatura del local:

Se suele decir que las personas se sienten confortables en hogares cuya temperatura esté entre los 18 y los 24º C. dependiendo del vestuario y la actividad que desarrollen en ella. También depende de la edad, los bebés y ancianos necesitan temperaturas más elevadas. Sin embargo se ha comprobado que la temperatura de las paredes debería ser más elevada que la del aire y el techo.

 Una habitación cuya temperatura del aire sea de 20º C. y la temperatura de las paredes esté a 16º C. da una sensación de confort equivalente a otra cuya temperatura del aire sea de 12º C. y las paredes estén a 24º C.

Velocidad del aire:

El aire en movimiento aumenta la sensación de frío. Cuando estamos en reposo a temperatura media, por lo general cualquier corriente de aire es molesta. Si además el aire viene a ráfagas resulta aún más incómodo.

aireLa velocidad del aire en el interior de una vivienda debería ser en invierno de 0.1 metros por segundo. En primavera y otoño algo más elevada, hasta 0.3 m/seg. En verano la velocidad puede elevarse para favorecer la refrigeración. No solamente influye la velocidad del aire, sino también su dirección y zona del cuerpo en la que incide: se tolera mejor una corriente de aire lateral que desde el suelo o el techo.

Humedad relativa:

La humedad relativa del aire debe estar entre el 30 y el 70%. No debe superar el 70%. Teniendo en cuenta que en nuestras latitudes es frecuente que en invierno la atmósfera exterior supere esta cifra.

Tipo de actividad que se desarrolla en el local:

Una persona que esté sentada leyendo quema unas 90 kcal/hora. Esa misma persona caminando por la casa gasta 250 kcal/hora y trabajando en el taller 400. También influye el vestuario, todos hemos tenido la experiencia en el verano de sentir frío al entrar en un local excesivamente refrigerado. Por ello, cuando se habla de clima ideal en un local hay que tener en cuenta estos datos. Deberán estar a menor temperatura los espacios en los que se desarrolla algún tipo de actividad física y aquellos ocupados por personas con ropa abrigada.

Densidad de personas en el local:

Los seres humanos tenemos sangre caliente, cada uno de nosotros somos una fuente de calor. Si un local va a estar ocupado por muchas personas sus necesidades de caldeo serán menores.

Variaciones atmosféricas que producen efectos sensoriales:

climaLa sensación de confort también depende de otros factores como son los ruidos, vapores, olores, presencia de humos y el grado de polución atmosférica.

Los humos más frecuentes provienen del tabaco y los combustibles, como la leña de una chimenea.

Existen otros contaminantes que emiten objetos domésticos, como pinturas, barnices, líquidos limpiadores, madera aglomerada, algunos aislantes como la urea-formaldehído, etc.

Si el ambiente está contaminado de humos habrá que incluir un factor descontaminante, por ejemplo: ventilación. Si la contaminación se debe a vapores emanados por productos más o menos tóxicos, el mejor método es no meter tales sustancias en el edificio. Si el daño ya está hecho puede combatirse con la ubicación de plantas que “digieren” este tipo de sustancias, como el ágave, el clorophytum elatum, la sansevieria trifasciata, las hiedras, la gervera y otras.

Estos factores climáticos son funciones interdependientes, se relacionan entre ellas de una forma compleja.

Los compararemos:

Temperatura y velocidad del aire: A igualdad de temperatura, la sensación de frío es mayor si aumenta la velocidad del aire.

Temperatura del aire y humedad relativa: El frío con el aire cargado de humedad se percibe más “frío” y el calor húmedo resulta bochornoso. Si el aire está saturado de humedad el sudor no se evapora, el cuerpo no se refresca y se produce una sensación de sofoco.

Temperatura del aire, humedad relativa y velocidad del aire: La sensación de bochorno que se produce con temperatura elevada y humedad relativa alta se hace soportable al aumentar la velocidad del viento.

Temperatura y número de personas en el local: Las personas somos seres de sangre caliente y todas estamos a la misma temperatura. Nuestro organismo está diseñado de modo que el calor que desprenden las reacciones químicas de oxidación que ocurren en el interior de nuestras células se disipa en el aire que nos rodea.

En los locales en los que la gente está muy aglomerada, no hay apenas corrientes de aire entre las personas y el calor que cada cuerpo debería ceder no lo pierde, con lo que se sufre un acaloramiento.

Temperatura y humos: El humo en ambiente frío molesta más a los ojos y garganta que el humo en un aire cálido.

Humedad relativa y polvo en suspensión: El polvo en suspensión es más molesto si la humedad relativa es alta. Es importante que los radiadores no recojan polvo, que sean de superficies planas. En general todas las calefacciones de tipo convectivo (el típico radiador), generan un movimiento de aire que transporta polvo.

Siete Consejos para Mejorar el Ambiente Interior

temperatura vivienda-Aislar correctamente y evitar los puentes térmicos. De este modo se mejora el confort y se evitan las condensaciones.

-Ventilar bien. Si el edificio es hermético, un sistema de ventilación con recuperación térmica puede hacerlo de forma automática y con eficiencia energética.

-Mantener secos los materiales, evite las fugas y mantenga intactas las membranas de humedad. El contenido de humedad inferior al 15% en los materiales de construcción evita la aparición de moho y hongos.

-Los materiales con superficies de estructura abierta, como cortinas y techos acústicos de lana mineral absorben mejor los ruidos.

-Asegurar la buena calidad de la iluminación y de la reflexión de la luz.

-Mantener limpio el edificio.

-Escoger materiales de baja emisión que no liberen cantidades importantes de gas, partículas u olores. En algunos países las etiquetas de ambientes interiores te servirán de ayuda

 

En próximas entradas, os hablaré sobre los aislantes térmicos y cómo influyen en el acondicionamiento del local.

 

Sobre el Autor

Arquitecto

Arquitecto, especializada en diseño

Número de entradas : 140

Deja un comentario

© 2013 Casas Restauradas by DobleClic

Ir arriba